martes, 23 de mayo de 2017

Cancion LA MITOSIS

Llegó mayo (por fin). ¡Suerte!

domingo, 21 de mayo de 2017

Si estás sano, el yogur con bifidus y otros probióticos no te aportan nada

"Una revisión científica de ensayos clínicos no encuentra pruebas de que estos alimentos "funcionales" mejoren la salud intestinal".


Los alimentos probióticos, aquellos que contienen microorganismos que supuestamente aportan beneficios para la salud, son un negocio en alza, aunque las pruebas científicas que los avalan no son sólidas. Eso es lo que advierte un estudio que ha analizado las ventajas para la flora intestinal que aportan los lactobacilos y las bifidobacterias, dos de los probióticos más comunes y usados en la industria alimentaria. Según el estudio, por el momento no puede decirse que estos probióticos aporten beneficio alguno a personas sanas en cuanto a su flora intestinal. 
Alimentos probióticos
Precisamente es a este colectivo al que se dirige gran parte de la publicidad de estos productos.
El mercado de los probióticos movió en 2015 unos 26.000 millones en todo el mundo, según los datos del trabajo. Europa es una de las regiones de mayor actividad comercial en este campo. Pero, hasta el momento, ha habido relativamente pocos estudios de sus efectos reales en personas sanas.

El nuevo trabajo, publicado en Genome Medicine, es lo que en la jerga científica se denomina un metanálisis. Sus autores han hecho una búsqueda sistemática de todos los ensayos clínicos en humanos publicados en este campo. Los autores del trabajo, de la Universidad de Copenhague (Dinamarca), han encontrado siete estudios de este tipo. En estas pruebas participaron adultos sanos de entre 19 y 88 años y cada estudio agrupó entre 21 y 88 personas. 

En los estudios se analizaba si galletas, lácteos, cápsulas y otros preparados con probióticos cambian la flora intestinal medida en las heces más que un simple placebo. Solo uno de los siete estudios encontró cambios significativos, mientras el resto no observó beneficios para la salud intestinal.

Las conclusiones del trabajo resaltan que “no existen pruebas convincentes de que que los probióticos tengan ningún efecto consistente en la flora intestinal fecal de adultos sanos”. “Si estás sano, tomar un probiótico no tiene sentido, igual que no lo tiene tomar un antibiótico si no lo necesitas”. En la comida normal ya hay cientos de probióticos, desde los lácteos a las aceitunas, así que consumir yogures con contenido extra “no te va a aportar ningún beneficio”, comenta.

Los medicamentos dañan a los microbios que cuidan nuestra salud

"La diversidad bacteriana está relacionada con una mejor salud y fármacos como antibióticos o antidepresivos reducen esa diversidad"

Nuestro cuerpo es una gigantesca colonia para todo tipo de microbios. Se estima que cada persona alberga en su interior un kilo de ellos, principalmente bacterias, de 1.200 especies distintas. Estos son en su mayoría benignos y muchas veces necesarios. Se sabe que las bacterias intervienen en la digestión de alimentos, en la producción de proteínas o en la modulación del sistema inmune, todas funciones con gran relevancia para la salud.

El consumo de antidepresivos reduce la diversidad de la flora bacterianaUna amplia serie de estudios que hoy publica la revista Science muestra con datos que hay una relación entre la diversidad de los microorganismos que se encuentran en el intestino y la salud. Ese mismo análisis ha producido una segunda conclusión llamativa: los medicamentos, como antiácidos, antibióticos o antidepresivos, son el primer factor que afecta a la diversidad microbiana. 

Los resultados provienen de los dos mayores estudios publicados hasta la fecha sobre el microbioma, uno en Bélgica y otro en Holanda, que en total han analizado el contenido de las heces de casi 4.000 personas. Con este trabajo se han identificado 14 grupos principales de microorganismos que están presentes en el 95% de las personas, pero muestra la complejidad del ecosistema identificando 664 grupos más. Uno de los aspectos interesantes de los trabajos, liderados desde el Instituto Flamenco para la Biotecnología (VIB), en Bélgica, y la Universidad de Groninga, en Holanda, es que se han realizado de manera independiente y, pese a eso, han obtenido resultados similares.

Entre los muchos parámetros analizados, además del impacto del uso de medicamentos sobre la diversidad microbiana, se han encontrado relaciones entre esa diversidad y la dieta. Las personas que consumían yogur con regularidad, tenían una flora intestinal más variada, algo que también sucedía con el consumo de vino o café. En el lado contrario, tomar leche entera o comer demasiado producía el efecto opuesto. El macroanálisis belga, liderado por Jeroen Raes, investigador del VIB, observó también una relación “pequeña, pero significativa”, entre la composición del microbioma y el índice de masa corporal, y confirmó la relación entre algunos microbios y enfermedades como el cáncer colorrectal o la colitis ulcerosa. Los científicos vieron también que problemas de salud, como un ataque al corazón, estaban relacionados con una reducción en la presencia de algunas bacterias.

Un resultado que ha llamado la atención de los investigadores es que experiencias durante los primeros meses de vida, como el nacimiento con o sin cesárea o mamar o no, no influían en la composición de la microbiota. Una relación más previsible fue la que se encontró entre muchos aspectos de la dieta occidental, como la abundancia de calorías y carbohidratos, los snacks o la leche entera, y la baja diversidad microbiana. Estudios anteriores ya habían observado que las tribus con modos de vida primitivo tenían una variedad de bacterias mucho mayor. En este apartado, los yanomami, un grupo de indios amazónicos, son los humanos con el microbioma más diverso.


sábado, 20 de mayo de 2017

¿Cómo se formó el ARN en el inicio de la vida?

¿Cómo se formó el ARN en el inicio de la vida?


Los nucleótidos son esenciales para la vida en la Tierra ya que forman los bloques de construcción de ADN o ARN. Comprender cómo se formaron por primera vez es un desafío que lleva años, y la comprensión de cómo se hicieron por primera vez es una incógnita que lleva años desafiando a los expertos que buscan desentrañar los orígenes de la vida.

Hasta ahora, los científicos pensaban que dos clases de nucleótidos, las purinas y las pirimidinas, imprescindibles para formar el ADN y el ARN, debían haberse desarrollados por separado y bajo condiciones mutuamente incompatibles. Pero un nuevo estudio, publicado en Nature, demuestra por primera vez que tanto las purinas como las pirimidinas pueden formarse a partir de una molécula precursora común, anterior al surgimiento de la vida.

Los nucleótidos de purina y pirimidina se unen entre sí mediante interacciones moleculares específicas que proporcionan un mecanismo para copiar y transferir información a nivel molecular, lo que es esencial para la genética, la replicación y la evolución. Por lo tanto la comprensión de los orígenes de los nucleótidos es clave para comprender los orígenes de la vida misma.

“Con este estudio – explica Matthew Powner, uno de los líderes de la investigación en un comunicado – proporcionamos una nueva perspectiva sobre cómo surgieron las moléculas de ARN originales. El ARN es la piedra angular de toda la vida en la Tierra y probablemente contenía la primera información genética, pero la fabricación de ARN requiere nucleótidos de purina y pirimidina. Durante medio siglo, la solución a este problema nos había esquivado”.
El equipo demostró cómo ambos nucleótidos pueden unirse en un soporte similar de un tipo de azúcar para formar moléculas llamadas ribonucleótidos que se utilizan para construir ARN. El próximo objetivo es investigar en mayor profundidad los mecanismos que permiten transferir información entre ambos nucleótidos.

La inmunoterapia es mejor que la quimio en tumores de vejiga avanzados.


Células tumorales.

La inmunoterapia ha vuelto a dar un golpe en la mesa en la lucha contra el cáncer para reivindicarse como una alternativa terapéutica cuando la quimioterapia no responde. Como ya sucedió anteriormente en melanoma o en cáncer de pulmón, un fármaco inmunoterápico ha mejorado la supervivencia y la calidad de vida, esta vez, en pacientes con tumores de vejiga avanzados en los que la primera línea de tratamiento —con quimioterapia— no funcionaba. Un estudio internacional publicado en la revista científica New England Journal of Medicine prueba que la administración de un medicamento inmunoterápico (el Pembrolizumab) a pacientes con cáncer de vejiga metastásico eleva la supervivencia global a 10,3 meses, mientras que con el tratamiento quimioterápico la expectativa es de 7,3 meses. Es la primera vez que se demuestra más eficacia de la inmunoterapia que de la quimio en este tipo de tumores. 

El estudio, dirigido desde el Instituto de Cáncer Dana Farber de Boston, ha incluido a 542 pacientes procedentes de 29 países. Los investigadores dividieron a los voluntarios en dos grupos: a uno de ellos se le administró el Pembrolizumab y el otro grupo se trató con uno de los tres fármacos quimioterápicos que se suelen dar a los pacientes con tumores metastásicos de vejiga. "La quimio mata de forma indiscriminada células que crecen rápido mientras que con la inmunoterapia aprovechamos las defensas del propio individuo y desactivamos los mecanismos que crea el tumor para frenar las células inmunes, las que tendrían que combatir a esas células tumorales", explica el doctor Joaquim Bellmunt, director del Instituto Hospital del Mar de Investigaciones Médicas (IMIM) y responsable de la investigación. El cáncer de vejiga es el quinto más común en España. Según la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), en 2015 se registraron 21.000 casos. 

Los resultados del estudio revelaron que, con la administración de la inmunoterapia, mejora la supervivencia y la calidad de vida de los pacientes y, además, se reducen los efectos secundarios. "Las respuestas que se ven en algunos pacientes son duraderas. Es una mejora sustancial. Con quimioterapia, la media de expectativa de vida es de 7,3 meses, y con la inmunoterapia sube a 10,3 meses. Pero lo fundamental es que se reduce el riesgo de muerte un 27%", señala Bellmunt.

Según los investigadores, este hallazgo posiblemente sea el avance más significativo en los últimos 20 años en cáncer de vejiga. Hasta la fecha, el tratamiento estándar para este colectivo de pacientes con tumores metastásicos era la quimioterapia con diferentes combinaciones basadas en el cisplatino, un fármaco descubierto en los años 80. Sin embargo, cuando esta primera linea de tratamiento fallaba y el cáncer avanzaba, las opciones terapéuticas eran escasas y con una mejora de la supervivencia poco importante. "El paradigma del tumor potencial que respondía a la inmunoterapia fue el melanoma, que se vio que era sensible a ella. Al principio no pensábamos que riñón o pulmón, por ejemplo, también podrían ser sensibles pero descubrimos que cuantas más mutaciones tenga el tumor, más inmunosensible es. Y resulta que los tumores con más mutaciones son el melanoma, el de pulmón, el de riñón y el de vejiga", explica el oncólogo.

"Con quimioterapia, la media de expectativa de vida es de 7,3 meses, y con la inmunoterapia sube a 10,3 meses. Pero lo fundamental es que se reduce el riesgo de muerte un 27%", dice el doctor Bellmun matiza que "no se puede hablar de curación", pero sí de una "mejora brutal" de la calidad de vida y la supervivencia. "“El porcentaje de pacientes en los que el tumor muestra una reducción del tamaño o desaparece fue casi dos veces mayor entre los tratados con inmunoterapia: el 21%, frente al 11% de los pacientes tratados con quimioterapia. Tengo una paciente que hace un año y medio terminó el tratamiento y la respuesta ha sido extraordinaria. El beneficio del tratamiento sobre el sistema inmunitario persiste cuando termina, tiene memoria”, apunta Bellmunt. Los resultados del estudio fueron tan eficaces que un comité independiente que evaluó los resultados intermedios de la investigación recomendó finalizarla anticipadamente porque la eficacia estaba probada y era preciso trasladar los hallazgos al tratamiento clínico lo antes posible. 

Con todo, Bellmunt advierte de que el camino por recorrer todavía es largo. Para empezar, porque el tratamiento está dirigido a un colectivo menor dentro de los tumores de vejiga. Alrededor del 35% de los casos son metastásicos y de ellos, solo en el 20% se muestra "un beneficio claro", apunta el oncólogo. "Hay estudios que ya están probando la inmunoterapia como primera línea de tratamiento y se están estudiando también estos fármacos en tumores precoces", sostiene. 

El médico puntualiza también que este hallazgo no significa, ni mucho menos, que la quimioterapia tenga los días contados. "La quimio se tendrá que reubicar dentro de los tratamientos, pero no está muerta. El futuro pasa por combinar y secuenciar las terapias, personalizar más los tratamientos a través de biopsias y el estudio genético de los tumores", concluye.

Ovarios impresos en 3D restauran la fertilidad en ratones.


Con gelatina como tinta, un grupo de investigadoras ha impreso el andamiaje de unos ovarios artificiales. Una vez implantados en hembras de ratón esterilizadas, la estructura permitió el funcionamiento normal del proceso reproductor, desde la división celular hasta la ovulación, pasando por la activación hormonal. Tras aparearse con machos, parieron ratones completamente sanos a los que pudieron amamantar.

El equipo de científicas, todas de EE UU y formado por especialistas en el aparato reproductor femenino, reproducción asistida, cirugía, nanotecnología e impresión 3D de nuevos materiales, se planteó cómo devolver la capacidad de parir a ratones hembra de laboratorio a las que les habían extirpado los ovarios. Apostaron por la impresión en tres dimensiones de la estructura ovárica con la esperanza de que el organismo hiciera el resto del trabajo. Si funcionaba con roedores quizá en el futuro pudiera funcionar con hembras humanas.

Lo primero que hicieron fue elegir el material con el que imprimir los ovarios artificiales. Al estar formados por tejidos blandos, tuvieron que descartar la mayoría de las tintas usadas en impresión 3D: una vez solidifican acaban adquiriendo una rigidez que impediría tanto la implantación como la aceptación por parte del organismo. La otra alternativa era algún hidrogel que, una vez impreso, fuera lo suficientemente maleable y poroso como para que interaccionara con los tejidos internos del animal. La respuesta la encontraron, según cuentan en la revista Nature Communications, en la gelatina.


En unos días el implante tenía vasos sanguíneos y activó la producción de hormonas
"La mayoría de los hidrogeles son muy frágiles, están hechos en su mayor parte de agua, por lo que a menudo colapsan sobre ellos mismos", explica la profesora de ciencia de materiales de la Escuela McCormick de Ingeniería de la Universidad Northwestern (EE UU), Ramille Shah. Pero ellas han encontrado una gelatina que, jugando con la temperatura, permite levantar estructuras en diversas capas sin temor a que se venga abajo. "Nadie más había logrado imprimir gelatina con esta geometría bien definida y auto sostenida", añade. Además, la gelatina deriva del colágeno, una proteína muy presente en los ovarios tanto de roedores como de humanas, lo que facilitaría la integración. En este caso se trataba de colágeno obtenido de los cerdos.
Visión microscópica de un ovocito inmaduro adherido al andamiaje de gelatina de un ovario artificial.

Visión microscópica de un ovocito inmaduro adherido al andamiaje de gelatina de un ovario artificial.

A los pocos días del implante, minúsculos capilares se extendieron por la gelatina y, a las tres semanas, ya había vasos sanguíneos irrigando el implante. La última y definitiva fase fue comprobar cómo estos ovarios artificiales despertaban el sistema hormonal de las hembras de ratón. Los folículos de los implantes no tardaron en liberar estradiol, hormona esteroide clave en el ciclo menstrual y el crecimiento para los órganos reproductivos, y progesterona, la hormona responsable de la producción de prolactina y, de ahí, la leche materna.

El estudio culminó con el apareamiento de una decena de ratones hembra, todas esterilizadas, pero siete de ellas con implantes ováricos. En el tiempo que duró el experimento, tres de las implantadas se quedaron embarazadas y tuvieron crías. En todos los casos, las madres produjeron leche para alimentarlas. Para las autoras de esta investigación, su futura aplicación en humanos podría restaurar la fertilidad en situaciones, como la radiación contra el cáncer, en las que las mujeres perdieron la capacidad de tener hijos.


viernes, 19 de mayo de 2017

500.000 de sus células han muerto mientras lee esto

"44 datos rápidos y sorprendentes del cuerpo"

1) Solo el 1% de las bacterias hacen que nuestro cuerpo enferme. 

El 99% son microorganismos inocuos y muchos de ellos necesarios para gozar de buena salud, por ejemplo, porque producen vitaminas, ayudan a hacer la digestión, modulan el sistema inmune, mantienen a raya a los patógenos e incluso contribuyen a regular la tensión sanguínea.




2) El peso total de las bacterias en el cuerpo humano es de dos kilogramos.


El peso total del microbioma intestinal se ha estimado que oscila entre 1,5 y 2,5 kilos según el peso y el tamaño de cada persona.

 3) Una persona pasa más de 700 tipos diferentes de bacterias a otra persona al besarse. Afortunadamente, el 95% de ellas no son dañinas.
El número de tipos bacterianos que se pueden intercambiar en un beso mantenido durante más de 10 segundos, con contacto de labios, lengua y saliva, puede ser superior a los 700.

4) Somos, la mitad microbianos 

5) Hay más de 100 virus diferentes que causan un resfriado.

6) Hay unos 100 millones de bacterias por centímetro cúbico de saliva humana.

7) Hay virus que no causan enfermedades e incluso ayudan a prevenirlas o curarlas.                                                                           Hay virus que proporcionan potenciales beneficios al ser humano. El virus GBV-C parece ser uno de estos. Aunque se relacionó con el virus de la hepatitis C, en realidad dificulta la acción del virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) que causa el sida. Algunos virus pueden ayudar al desarrollo de nuestro intestino o del sistema nervioso. Alrededor del 8% de nuestro ADN son retrovirus, antiguos virus que perdieron su potencial infeccioso y se alojaron en nuestro ADN. "Otros virus beneficiosos son los denominados oncolíticos, virus modificados para que solo ataquen a las células tumorales”, explica este catedrático de microbiología.


8) Al menos 500.000 células en su cuerpo murieron y fueron reemplazadas por otras nuevas mientras leía esta frase.


A éstas habría que añadir un número todavía mayor de glóbulos rojos que mueren cada segundo. Estos números varían con la edad y son estimaciones indirectas, pero muestran la gran tasa de reemplazamiento de nuestro cuerpo, donde gran parte de las células mueren por procesos de apoptosis o muerte celular programada de forma continua. Otras, como las neuronas, no pueden dividirse en la edad adulta.

9) El 99% del calcio contenido en el cuerpo humano está en los dientes y en los huesos, donde proporciona soporte estructural.



10) Las células más pequeñas en el cuerpo de un hombre son los espermatozoides.


Miden entre 50 y 60 micras de longitud (0,055 milímetro). “Los óvulos femeninos, por el contrario, son enormes, y se podrían ver incluso sin necesidad de microscopio.

11) Hay cerca de 1.000 especies distintas de bacterias en la boca humana. 

Unas viven en la lengua y pueden causar mal aliento al producir compuestos de azufre que son volátiles. Otras viven en el diente y pueden causar caries, y otras en la encía y causar gingivitis. En una gota de saliva de un mililitro hay aproximadamente 5.000 millones de bacterias.




12) La feniletilamina está cuando te enamoras y en el chocolate.

Es un compuesto químico que en el cuerpo actúa como neurotransmisor y que podría ser en parte responsable de las sensaciones y cambios fisiológicos que experimentamos cuando ocurre el enamoramiento, como la excitación, taquicardia, o insomnio. También se encuentra en varios alimentos como el chocolate.

13) Un bebé al nacer tiene 300 huesos y un adulto unos 206.

“Eso se debe a que los bebés poseen huesos en 'bisagra', en el sentido de que están preparados para pasar por el canal del parto y se puedan superponer.

14) Pero el número de huesos puede variar de una persona a otra.

“Hay gente que tiene huesos accesorios y otras no. Esos huesos tienen en tamaño entre una lenteja y un botón, y están presentes en manos, pies, rótula o tobillo.

15) En caso de trauma, perdemos las uñas para evitar las amputaciones de los dedos.

Las uñas tienen una función importante de protección de las falanges (las puntas óseas) de los dedos, por lo que hay mucha gente que pierde las uñas pero no la punta del dedo.

16) Los huesos, como los intestinos, también padecen infartos.


17) Los huesos también se estresan. Si sufre una fractura, puede ser por estrés.

Ante un movimiento repetitivo extremo o un esfuerzo por encima de sus condiciones, un hueso puede romperse sin necesidad de que se haya producido un golpe.

18) Los humanos tenemos “colita”.

Se llama cóccix, o hueso de la rabadilla. Es el souvenir de nuestros ancestros.

19) Los niños se curan antes de una fractura ósea que los adultos.

20) Poseer unos músculos glúteos potentes como Kim Kardashian o Jennifer López evita la aparición de cojera.

21) Los hombres son oficialmente clasificados como enanos si su altura es inferior a 1,3 metros, mientras que para las mujeres la medida es de 1,2 metros.

22) Durante la vida de una persona, el intestino delgado mide 2,5 metros de media. Al morir, su longitud aumenta a 6 metros.

Eso se debe a la hipotonía o reducción de la tensión muscular de las paredes del intestino.

23) Los huesos pueden ser más fuertes que el acero.

24) Por la mañana, una persona es 8 milímetros más alta que por la noche.

Se debe a que los cartílagos de la columna vertebral tienen más agua y por la mañana miden un poco más. Se produce en gente joven. Depende de la edad y la estatura de cada persona.

25) Cada pelo tiene un ciclo capilar de entre unos dos y ocho años.

26) Cada día perdemos entre 100 y 150 pelos.

27) La piel humana es completamente reemplazada alrededor de mil veces durante la vida de una persona.

28) Perdemos 35.000 células epidérmicas cada minuto.

29) Las uñas de las manos crecen cuatro veces más rápido que las uñas de los pies.

30) Las uñas encarnadas son hereditarias.

31) El cerebro humano tiene una capacidad de memoria que puede llegar a ser equivalente a más un petabyte de datos.

Esto significa que puede llegar a un almacenaje similar a 1.000.000.000.000.000 de bytes.

32) Los impulsos nerviosos pueden sobrepasar los 300 kilómetros por hora.

33) Se estima que la superficie total que ocupa la corteza cerebral es de unos 2.360 centímetros cuadrados.

34) El cerebro humano contiene aproximadamente cien mil millones de neuronas interconectadas por más de cien mil kilómetros de axones.

35) Los adultos podemos producir neuronas nuevas. Ese proceso recibe el nombre de neurogénesis.

36) Al envejecer, perdemos la capacidad para retener nueva información, aunque seamos capaces de recordar con detalle sucesos pasados.

37) Después de usar durante varios días unas gafas que invierten los campos visuales, el cerebro la adapta y la vuelve a invertir para darle sentido.

38) En el 90% de los diestros, las áreas del lenguaje se distribuyen por el hemisferio izquierdo.

En el caso de los zurdos, que representan el 10% de la población mundial, la cifra se reduce hasta el 60%.

39) Cuando el médico golpea con el martillo en la rodilla, evoca un reflejo nervioso automático en respuesta al alargamiento de las fibras musculares.

40) Por suerte, las partes del cerebro no se activan todas a la vez.

Para mover un brazo, por ejemplo, necesitamos que unos músculos se activen y que otros se relajen, de lo contrario, no lo podríamos mover. 

41) El flujo sanguíneo a una zona determinada del cerebro depende de su actividad en cada momento.

Por ejemplo, solo cerrando los ojos se pueden ver cambios en el mismo cuando se estudian las arterias que irrigan los centros de la visión”.

42) Un solo cerebro humano genera más impulsos eléctricos en un día que todos los teléfonos del mundo combinados.

Todavía no está del todo claro cuántas neuronas tenemos, pero hay estudios que estiman que el número de neuronas se sitúa entre los 86.000 y 100.000 millones.

43) Cada persona olvida, de media, el 90% de sus sueños.

Hay que tener en cuenta que pasamos por distintas fases de sueño. Si una persona se despierta justo en la fase REM, es probable que recuerde lo soñado.

44) Un beso apasionado provoca las mismas reacciones químicas en el cerebro que el paracaidismo y disparar un arma.







martes, 16 de mayo de 2017

Hallada una terapia muy prometedora para prevenir las recurrencias en el cáncer de mama


Célula de cáncer de mama

Célula de cáncer de mama 
El cáncer de mama es, con más de 27.000 nuevos diagnósticos anuales, el tumor más frecuente entre las mujeres de nuestro país. Un tipo de cáncer que provoca cada año el deceso de más de 6.200 españolas, en la mayoría de los casos por la reaparición –o ‘recurrencia’– del tumor al cabo de varios años una vez el inicial –o ‘primario’– había sido erradicado. Y es que en gran número de ocasiones, los tratamientos actuales no son capaces de eliminar todas las células cancerígenas, por lo que siempre queda un grupo de células malignas ‘residuales’ que, indistinguibles de las ‘sanas’, acabarán formando un nuevo tumor que resultará mucho más difícil de tratar. De ahí la importancia de un estudio llevado a cabo por investigadores del Laboratorio Europeo de Biología Molecular (EMBL) en Heidelberg (Alemania), en el que se identifican las características para diferenciar a las células residuales de las sanas y se abre la puerta al diseño de nuevas terapias para prevenir el cáncer de mama recurrente.
Como explica Martin Jechlinger «nuestros resultados sugieren que las células residuales retienen una ‘memoria oncogénica’ que puede ser aprovechada para el desarrollo de fármacos frente a los tumores de mama recurrentes».

Acabar con las células residuales

Gracias a los avances alcanzados en las últimas décadas, el número de mujeres con cáncer de mama que sobreviven al tumor inicial es cada vez mayor. El problema es que, en muchos casos, los tratamientos disponibles –esto, la cirugía, la quimioterapia y la radioterapia– no son lo suficientemente eficaces para destruir todas las células tumorales, lo que provoca que quede un grupo de células residuales que acabarán proliferando y formando un nuevo tumor. Pero, ¿por qué estas células residuales son tan difíciles de eliminar? Pues básicamente, porque no hay manera de distinguirlas de las células sanas hasta que no se ‘activan’ para causar el cáncer. En consecuencia, no se puede saber si una paciente experimentará o no una recurrencia y, de ser así, cuándo. O así ha sucedido, cuando menos, hasta ahora.
Para llevar a cabo el estudio, los autores emplearon ‘organoides’ o ‘estructuras organotípicas’ –esto es, cultivos de células que forman una estructura funcional similar a la del órgano original, en este caso la mama– creados a partir de células extraídas de modelos animales –ratones– con cáncer de mama. Y lo que hicieron fue analizar profusamente todas las células que sobrevivieron a los tratamientos –las células residuales– y compararlas con las obtenidas de animales sin la enfermedad.
Los resultados mostraron que, frente a las sanas, las células tumorales residuales presentan una alteración del metabolismo de los lípidos. Y asimismo, que como fruto de esta alteración lipídica tienen niveles elevados de unas moléculas denominadas ‘especies reactivas del oxígeno’. Un aspecto importante dado que es bien sabido que estas moléculas dañan el ADN celular, hasta el punto de que, como apuntan los autores, «creemos que este daño en el ADN es el que desencadena la reaparición del tumor».
Es más; identificadas las diferencias, los autores administraron moléculas dirigidas a contrarrestar estas alteraciones metabólicas en ratones con cáncer de mama. Y lo que vieron es que el número de recurrencias tumorales se redujo de forma muy significativa en estos animales.
Como refiere Martin Jechlinger, «en nuestro trabajo hemos hallado que las células residuales tienen características moleculares que las distinguen claramente del tejido mamario normal y que parecen ser la causa de la recurrencia. Y asimismo, que cuando tratamos estas características en modelos animales, sus tumores mostraron una menor tasa de reaparición».